Super Bowl LIV revierte la caída del rating y supera al del año pasado Responder

► El partido entre Chiefs y 49ers atrajo una audiencia de 99,9 millones de personas en EEUU.
► Cifra es mayor en 1,7 millones al Super Bowl LIII. Más…

Mahomes cumple un sueño: gana un Super Bowl y es el MVP del partido Responder

► El mariscal de los Chiefs fue clave para que Kansas City diera vuelta el marcador de la final ante San Francisco en el último cuarto.
► Es el MVP más joven en la historia del Super Bowl. Más…

Todos los datos y precios para disfrutar del Super Bowl LIV en Miami Responder

► Muchos turistas latinos y chilenos que visiten el sur de Florida en las próximas semanas se pueden topar con el máximo evento deportivo de Estados Unidos.
► Conseguir entradas para el partido es difícil y caro, pero hay otras formas de vivir igual el evento durante los días previos, como el parque temático Super Bowl Experience que se levantará en el Centro de Convenciones de Miami Beach. Más…

San Francisco y se nuevo moderno estadio se quedan con el Super Bowl L Responder

Este martes 21 de mayo, la NFL optó por los 49ers y el muy moderno estadio que construyen en el suburbio Santa Clara como sede de la final que se disputará el 7 de febrero de 2016. A su vez, la asignaron a Houston la organización del Super Bowl LI (febrero de 2017). Ambas decisiones representan un fuerte castigo para Miami, ciudad que postulaba a ambos eventos, luego de que los legisladores de Florida rechazaran un proyecto de US$ 350 millones para refaccionar el Sun Life Stadium.

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Los Saints sueñan con romper la “maldición del Super Bowl” Responder

Drew Brees ha sido la gran figura de los Saints esta temporada: son la segunda mejor ofensiva aérea de la NFL y la quinta general.

Es uno de los tantos mitos de la NFL, que en rigor de mito no tiene nada ya que es tan real como imbatible, hasta ahora al menos: el Super Bowl, la final del campeonato, se ha disputado 46 veces y nunca el equipo local del estadio sede ha estado presente en dicho partido de definición. En este recuento, hay dos equipos que disputaron la final muy cerca de casa: cuando todavía estaban en Los Angeles, los Rams llegaron al Super Bowl XIV (1980) que se jugó en Pasadena y en el Super Bowl XIX (1985), los San Francisco 49ers vencieron a Miami Dolphins en el estadio de la Universidad de Stanford.

Este temporada, el Super Bowl XLVII se disputará en Nueva Orleans y hasta hace unas semanas parecía que los Saints mantendrían la tendencia histórica tras perder los cuatro primeros partidos que disputaron. Sin embargo, desde entonces acumulan cinco victorias y apenas una derrota que le ha dado vida y esperanza a un equipo golpeado por la acusación de la NFL de implementar un sistema de recompensas para lesionar a los jugadores de la ofensiva rival y que les costó duras suspensiones para directivos, entrenadores y jugadores.

Los “Santos” viene de terminar en casa con el invicto de los Falcons y de darle una paliza a los Raiders el último domingo, pero hora deberán enfrentar una seguidilla de partidos durísimos: reciben a los 49ers y luego visitan a los Falcons y Giants. Si logran ganar al menos dos de estos tres partidos, quedarán en un muy bien pie para clasificar a los playoffs, instancia donde el poderío de la ofensiva que comanda Drew Brees los podría llevar a jugar la final de la NFL en el Superdome.

Junto a Miami, Nueva Orleans es la ciudad que más veces ha sido sede del Super Bowl: los primeros tres se jugaron en el estadio de la Universidad de Tulane y los siguientes siete en el ya legendario Superdome. Curiosamente, los Saints sólo llegaron una vez a la final de la NFL, en 2010, pero esa vez el partido se disputó en el sur de Florida, mientras que de los cinco Super Bowl a los que llegaron los Miami Dolphins, uno de ellos se jugó en Nueva Orleans.

Como el Super Bowl se juega en el invierno de Estados Unidos -enero antes, febrero ahora- la NFL suele elegir como sedes ciudades del sur del país por tener un mejor clima, o en las contadas ocasiones que viaja al norte, opta por recintos techados (esta tendencia se romperá en 2014, cuando se juegue al aire libre en Nueva York). Pero aunque equipos como los 49ers, Cardinals, Buccaneers, Falcons, y los ya mencionados Saints y Dolphins han llegado a la final, a ninguno le tocó en su estadio.

Hay casos llamativos. Como el de los Falcons, que en 1999 llegaron al Super Bowl, pero al año siguiente cuando la final era en Atlanta, ni siquiera clasificaron a la postemporada. O el de los Indianapolis Colts, equipo al que el año pasado se le lesionó la super figura Peyton Manning (jugador clave del título de 2006) justo cuando la NFL los designó por primera vez como sede del “Súper Tazón”.

Este dato resumen muy bien la “maldición del Super Bowl en casa”: desde el 2001, ninguno de los 11 equipos sede de la final han podido ni siquiera clasificar a los playoffs. Veremos si los Saints pueden romper esta marca o la maldición completa.

POSICIONES DE LA NFL

Buffalo Bills: ¿presente oscuro, futuro promisorio? Responder

Los Bills derrotaron 19-14 a los Dolphins el jueves por la noche, en el primer partido de la Semana 11. C.J. Spiller fue nuevamente figura.

Este artículo es una colaboración de @chonet

Haciendo historia en esta primera columna para esta web.

Los Buffalo Bills han tenido un 2012 más agraz que dulce pero muy intenso. Comenzaron la temporada con una derrota catastrófica en Nueva York contra unos Jets muy efectivos, con una participación de circo de Mark Sanchez y Tim Tebow de receptor, donde la defensiva de los Bills mostró falencias muy grandes. Para la segunda fecha y el debut en casa, lograron una victoria contra el peor equipo de la NFL en ese momento, los Kansas City Chiefs, con un C.J. Spiller mostrando toda su calidad y potencia corredora y receptora. Contra Cleveland hubo un rato de sufrimiento supremo por la lesión de Spiller muy bien cubierta por Tashard Choice y un recorte de la amplia ventaja fue bien resuelto por la conexión del mariscal Ryan Fitzpatrick con el recepto Steve Johnson.

El primer tercio de temporada terminó con una derrota desastrosa e histórica en casa contra los Patriots, recibiendo 45 puntos en la segunda mitad y perdiendo una ventaja de 14 puntos empezando el tercer cuarto que ilusionó a todo el la Nación Bill. Pero la falta de compenetración de la defensiva y la explosión ofensiva de Brady, Welker y compañía, con dos receptores y dos corredores sobre100 yardas, dejaron la ilusión en el basurero. Luego un viaje a San Francisco a perder el tiempo y una derrota sin apelación por 45-3 dejan al equipo con dos derrotas durísimas y casi 100 puntos en la bolsa. Tras la debacle, el equipo técnico decide no viajar de vuelta al este para preparar el duelo en Tempe contra los Cardinals, que terminó siendo de locos, con Jay Feely conectando un gol de campo de 61 yardas en la agonía para Arizona, luego un fallo insólito en el tiempo extra del equipo rojo que fue aprovechado porRyan Lindell para dar el triunfo a los de Orchard Park, quienes tuvieron en C.J. Spiller y Jairus Byrd, nuevamente, las figuras estelares por la ofensiva y defensiva.

Las últimas cuatro semanas terminan con un bye week y tres derrotas al hilo. Contra Tennessee un pésimo manejo de los últimos dos minutos por parte del entrenador principal Chan Gailey y peor interpretado por el señor Fitzpatrick permiten un triunfo agónico de los Titans por un punto. Los Titans que detestamos por el affaire Wycheck-Dyson, claro está  (el milagro de la Ciudad de la Música, cuando hace 12 años Tennessee eliminó a Buffalo de los playoffs tras recibir una patada, gracias a un par de pases laterales cuando el reloj expiraba). En Houston, con el descanso de la semana libre, se limita muy bien en el primer tiempo a Schaub y Foster, pero sin TD ofensivos y tres FG es poco lo que se podía hacer contra un equipo que ha mostrado su valía en toda la temporada. En Foxboro, la casa de los Patriots, luegode estar por doble dígito abajo, se logra una remontada muy bien urdida por Chan Gailey, con buen aporte por tierra de la dupla de corredores Spiller y Jackson, pero que termina con una cantidad escandalosa de penalidades y un error final en un pase de Fitzpatrick al novato Graham que fue interceptado. Bien o mal hecha la ruta de T.J., bien o mal tomada la decisión de un pase histórico a un novato, el resultado es derrota.

Contra Miami, el jueves por la noche

El partido contra Miami del pasado jueves por la Semana 11 de la NFL debía ser el punto de inflexión para enfrentar la segunda mitad de la temporada e intentar ganar todo lo que queda para tener una opción en el comodín. Comenzó con “tres y fuera”  para Miami, comandados por el mariscal de primer año Ryan Tannehill. Acto seguido, el esquinero Leodis McKelvin regresa el una patada de despeje para anotar un touchdown de 79yardas con un par de bloqueos claves que le permitieron traspasar la defensiva verde por un canal más estrecho que un conducto de un incisivo inferior (perdonen la deformación profesional… jojojojo). Sería el único TD de Bills.

Era el día de la defensiva y de los equipos especiales, y en la posesión siguiente Jairus Byrd recupera un fumble forzado de Stephon Gilmore a “Ribery” Hartline. Un par de jugadas insulsas de “Pickpatrick”  y buenos avances de C.J. Spiller permiten dejar a los Bills 10 puntos arriba, que se convertirían rápidamente en tres con un retorno de 96 yardas de Marcus Thigpen para Miami.

Otro avance consistente, pero no brillante de los Bills, cierra el cuarto 13-6.

El segundo cuarto muestra un Miami inútil sin avances consistentes y los Bills que sumans seis nuevos puntos con un par de goles de campo: el primero tras un avance en que dos interferencias ofensivas le regalaron casi 50 yardas a Fitzpatrick y el segundo luego de una buena posición de campo y un baile de C.J. Spiller. Esos 19 puntos serían los finales para Buffalo.

La segunda mitad fue toda de Miami. El cansancio dominó a los jugadores defensivos de Buffalo y una posesión de casi seis minutos de Miami termina con un TD de Tannehill a Bess que deja el marcador 19-14 y claro, los fantasmas de las fechas pasadas se apoderaban de  este novato columnista. Para empeorar las cosas, la ofensiva de los Bills fue incapaz de pasar la cancha en el último cuarto le dio a los Dolphins dos oportunidades de poder ganar el partido, pero que fueron mal aprovechadas por el joven Tannehill, resultando en dos intercepciones: una de Jairus Byrd y otra Bryan Scott, que le devolvieron la vida al sufrido público local.

Resumiendo el duelo desde la perspectiva Bill, se ve un retroceso en el departamento ofensivo aéreo, parece que Fitzpatrick se gastó todas las yardas de crédito en Foxboro, con apenas nuevo primeros downs por aire, con jugadores que lograron muchas yardas luego de la recepción y que contribuyen a mejorar los números del intelectual de Harvard, sin pases largos efectivos, mal manejo en la zona roja rival, sin TD ofensivos y menos de 10 yds de promedio por pase. Eso ha llevado a confiar más en un soberbio C.J. Spiller multipropósito, que logra 130 yardas en sus 25 toques de ovoide.

El departamento defensivo muestra una mayor fiereza sobre todo contra el juego por tierra y el aéreo corto, forzando tres entregas que resultaron claves, ya que era inminente el TD final de Miami. Nuevamente se detecta un aumento de faltas: 11 para 100 yardas de castigo es mucho para un equipo que normalmente muestra números positivos en ésta área. Igual es menor que el escándalo en Foxboro con 14 penalties.

Ahora, en la División Este de la AFC, los Bills marchan 4-6 y a están, por ahora, a 2,5 partidos de los dos wild card que permiten clasificar a los playoffs si un equipo no gana su división. Eso nos hace pensar que el presente sigue oscuro para Buffalo, complementado por la muy mala temporada del líder en la cancha y del líder en las bandas. Sin embargo, hay buen talento que hace pensar en un futuro más promisorio. ¿Sin Chan Gailey y sin Ryan Fitzpatrick? Quién sabe.

 @Chonet: gracias por la oportunidad para que los fans podamos participar opinando desde la vereda no experta, pero si muy apasionada por los colores azul rojo y blanco de los Bills.

San Francisco o Miami para el Super Bowl L en 2016 Responder

Imagen digital del nuevo estadio que construyen los San Francisco 49ers y que postula a ser sede del Super Bowl del 2016.

 

La sede del apetecido Super Bowl L, el 50, que se jugará en febrero de 2016, recién se conocerá en mayo del próximo año cuando se reúna la NFL y los dueños de los 32 clubes.
Hasta ahora sólo se sabe que los próximos tres super tazones, el de 2013, 2014 y 2015, se jugarán en Nueva Orleans, Nueva York y Phoenix, respectivamente. Pero en la reunión otoñal, el comisionado Roger Goodell anunció en Chicago que el Super Bowl L se disputará en el Sur de Florida (Miami) o en San Francisco (en el nuevo estadio de la franquicia que se construye en Santa Clara  y que estará listo para la temporada de 2014). Eso aterrizó ideas más radicales, como las que apostaban por Los Angeles (todavía no tienen equipo de NFL y el nuevo estadio estaría listo en 2017) o incluso un golpe de marketing en el mítico Wembley de Londres.
También se anunció que el Super Bowl LI, en febrero de 2017, se definirá entre Houston y la sede que no sea elegida para el Super Bowl L.